febrero 19, 2013
Ser simbólico
Eres tan imposible que te quiero en serio, alejada y distante, rozando quizá el olvido.
Naufragando en sueños, te acercas a lo vacío y lo contemplas con anhelo
Para llegar a mi oído y contarme sobre lo Bello.
Una vida más elevada es lo que inspiras;
Un destino para los mortales, incierto,
Pero para el alma del poeta eres fuego.
Imposible y distante, mujer de terciopelo
Así me gustas porque me recuerdas al cielo
Porque para acercarme me invento ritos
Y para poseerte tan solo tengo signos.
Invisble mujer, te traigo a la vista
Y es un acto supremo
Que se confunde con un juego
Es lo mismo con la vida
(será que eres eso)
abril 25, 2012
No sé que vaya a pasar
abril 11, 2012
Hola

Como si fuera tan sencillo decirte “hola”.
Tener una “h” silenciosa que albergue misterios
Profundos, callados, milenarios.
Y dártela como si nada.
Encontrar una “o” que sea un universo
Que englobe infinitos
Muestra de perfección
Alucinación, idealización.
Y bajarla a tu alma.
Tener dispuesta una “l”
Como si de estas existieran muchas
Y estuvieran en buenas condiciones
Ni tan cortas, pero tampoco tan largas,
Sin ningún desvío del camino ascendente
Que majestuosamente se cargan.
Y concluir con una “a”
Principio de todo
Motor del mundo
Génesis del pecado o de lo divino
Semilla del bien y el mal.
Y germinarla en tu corazón
Junto con las demás letras y así formar una palabra.
Deja tú mis miedos y mi cobardía,
Porque decirte hola es más complicado de lo que parece.
No sólo es arriesgarme al ridículo
Es complicar el universo y el plan celestial.
abril 02, 2012
y seguí caminando

Y uno camina así, sin rumbo fijo,
Sin veredas definidas
Y sin metas a la distancia
Se camina a sabiendas que no se tiene destino.
Se camina y se traspasa el mundo,
Pero se choca con sombras:
Y uno se enoja con ellas
Y se les critica su vaciedad.
Pero entonces te das cuenta que también eres una.
¡Oh, sombra!
¡Oh, ilusión!
No podría ser de otra manera.
… todo cambia.
Y uno camina así, deseando no caminar,
Abrazándose de sombras
Y sonriendo en su mediocridad.
… Y seguí caminando
Mientras observaba tu partida.
Un paso fue en vano
Y así seguí con la vida
marzo 24, 2012
Soledad

La soledad consiste en saber que no se está solo y sin embargo no se pertenece. De ella brotan grandes bienes como manantiales de agua viva, de sabiduría y de todos los placeres mundanos y divinos, pero es imposible beber de ella (ni se es mundano ni se es divino), uno vive con la boca seca cuando está en soledad (quizá por eso se frecuenten las cantinas y los bares), y por tal motivo la soledad sólo existe cuando se comparte ¿pero a quién? ¿Pero cómo? Y lo más importante… ¿pero por qué? (¿y a caso no muere ella al ser trasgredida por ser compartida?).
Que busque la soledad no significa que quiera el alejamiento, sino todo lo contrario; mi copa se desborda y alguien tiene que beber de ella, quizá mi sombra, ella es la más indicada y la única, que al menos en un breve recuento, puede contestar el quién, el cómo y el por qué. La sombra, mi sombra bebe del arsénico dulce creado por el magnánimo sentimiento de vida, de soledad. ¡Ah, la soledad es la vida que reparte muerte! ya sea a ella misma ya sea a otro, y a pesar de tanta muerte no se está solo, nunca se está solo y jamás se pertenece.
Muerte

Un día de estos voy a morir. Cuando suceda, inevitablemente te darás cuenta que estaba vivo, eso quizá signifique que seguiré vivo; caminando por las mismas calles, visitando los mismos bares, leyendo los mismos libros… haciendo exactamente lo mismo que hacia cuando estaba vivo y vivía, entonces no sabrás qué decir o cómo decirlo, verás mi yo muerto viviendo en el mundo. El problema o el asunto es que yo tampoco no sabré qué decir ni cómo decirlo, te miraré con mi ojo muerto, ojo de sombra, ojo que fue tocado por la visión del hades y que se deleito en las profundidades del seol igual que en las profundidades del “chac mool”. Ojo que no sabe distinguir pues, pero que, sin embargo, percatará que sigues viva. Viva tan viva como siempre. No podrá hacer otra cosa más que cerrarse y seguir muerto.
A mi muerte sabrás que sigo vivo, pero olvidas pronto.
